Cuándo NO conviene importar un coche desde Dubái (y por qué)

Casos reales en los que no merece la pena importar: margen insuficiente, homologación compleja, plazos largos, historial dudoso y riesgos operativos.

· 8 min
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Cuándo NO conviene importar un coche desde Dubái (y por qué)

Importar vehículos desde los Emiratos Árabes Unidos (EAU) se ha convertido en una alternativa habitual para acceder a modelos premium, SUVs y muscle cars con precios aparentemente atractivos. Sin embargo, no todas las operaciones son rentables ni recomendables.

En Carliex Europe vemos a diario casos donde la importación, lejos de ser una oportunidad, termina convirtiéndose en un problema financiero, técnico o legal. En este artículo analizamos con criterio profesional cuándo no importar un coche desde Dubái y por qué, en muchos escenarios, no merece la pena importar un coche aunque el precio inicial lo parezca.

1) Cuando el margen real no supera el 40–50% del valor en origen

El error más común es fijarse únicamente en el precio de compra en Dubái. Importar un coche a España implica asumir una estructura de costes que, de forma sistemática, añade entre un 35% y un 50% adicional sobre el valor CIF (coche + transporte + seguro).

No conviene importar un coche desde Dubái cuando el ahorro inicial no compensa estos costes inevitables:

  • Arancel de importación: 10% sobre el valor CIF.
  • IVA: 21% sobre (CIF + arancel).
  • Impuesto de matriculación: puede alcanzar el 14,75% según emisiones de CO₂.
  • Logística internacional: 1.500–4.000 € + seguro, gestión portuaria y posibles almacenajes.

En la práctica, un vehículo comprado por 30.000 € puede acabar costando más de 46.000 € una vez puesto en España. Si el precio final se aproxima al de una unidad equivalente en el mercado nacional, el riesgo operativo invalida la ventaja.

2) Si el vehículo no dispone de Certificado de Conformidad (CoC)

Este es uno de los principales puntos de bloqueo en importaciones mal planificadas. Muchos vehículos vendidos en Dubái cumplen especificaciones GCC (Gulf Cooperation Council), que difieren de la normativa europea en aspectos como iluminación, emisiones, diagnosis OBD o ciertos requisitos de seguridad.

Cuando el coche no dispone de CoC europeo, suele ser necesaria una homologación individual, que puede implicar:

  • Costes que pueden superar los 2.000–2.500 €.
  • Modificaciones técnicas (ópticas, antiniebla trasero, software, emisiones).
  • Más riesgo de rechazo o retrasos en ITV.

Cuando no importar un coche de Dubái es, precisamente, cuando la viabilidad técnica no se valida antes de la compra. Sin homologación aprobada, el coche no se matricula y su valor de reventa se desploma.

Si quieres profundizar, revisa nuestro post de homologación e ITV (checklist esencial).

3) Si se necesita el vehículo en el corto plazo

Importar desde Dubái no es una solución inmediata. El proceso completo suele extenderse entre 3 y 6 meses, incluso en operaciones bien ejecutadas:

  1. Baja y preparación para exportación en origen: 2–4 semanas.
  2. Transporte marítimo: 3–5 semanas.
  3. Aduanas, homologación e ITV: hasta 4 semanas adicionales.
  4. Matriculación en DGT: 1–2 semanas.

Cualquier error documental (facturas incompletas, traducciones no juradas, discrepancias en VIN) puede bloquear el coche en puerto y generar costes de almacenaje diarios de 50–100 €.

Si la necesidad es inmediata, no merece la pena importar un coche desde Dubái.

4) Cuando no existe un historial técnico verificable

El clima seco de Dubái es una ventaja, pero el calor extremo también castiga componentes mecánicos y electrónicos. Importar sin una inspección independiente en origen es un riesgo elevado.

No conviene importar cuando:

  • No hay informe técnico previo (pre-purchase inspection).
  • El historial de mantenimiento no es verificable.
  • Existen dudas sobre kilometraje, accidentes o procedencia real.

En Dubái pueden aparecer unidades procedentes de subastas, siniestros reparados o vehículos con historiales maquillados. Sin garantía internacional efectiva, cualquier avería posterior recae sobre el comprador.

5) Si la operación se hace sin un partner local y técnico

Muchos problemas surgen cuando la importación se gestiona de forma fragmentada: vendedor en Dubái, transitario, homologador y gestoría sin una visión global del riesgo. Importar sin un partner que controle origen, logística, homologación y costes aumenta la probabilidad de errores caros.

Conclusión: importar sí, pero solo cuando encaja

Importar un coche desde Dubái puede ser una excelente oportunidad, especialmente para modelos exclusivos o configuraciones difíciles de encontrar en Europa. Pero no es una fórmula mágica.

Para muchos compradores —y también para concesionarios sin estructura— no merece la pena importar si no se valida previamente la viabilidad técnica, fiscal y comercial de la unidad.

Antes de realizar cualquier pago o reserva, en Carliex Europe realizamos una validación previa completa: viabilidad de homologación, cálculo real de impuestos y estimación de margen “puesto en España”. Validar operación por WhatsApp.

Nota: artículo informativo orientado a B2B. Costes y plazos pueden variar según unidad, especificación y documentación disponible.

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